Porsche continúa con una reestructuración a gran escala de su negocio en China. A partir del 30 de junio, la compañía rescinde los acuerdos de concesión con cuatro salones de automóviles regionales. Esta es otra etapa del programa para reducir la red de ventas, causada por la caída de la demanda y el deterioro de los indicadores financieros.

El cierre afectó a los concesionarios en varias ciudades. En Huai'an, las ventas de automóviles Porsche se han detenido por completo, y el servicio al cliente se ha transferido a los centros vecinos en Yangzhou y Xuzhou. En Jining, el concesionario perderá su estatus de vendedor oficial y pasará a formar parte de un grupo comercial regional más grande.

Estas medidas forman parte de una estrategia más amplia. Anteriormente, Porsche anunció su intención de reducir el número de concesionarios en China continental de aproximadamente 150 a 80. La compañía espera centrarse en las plataformas más eficientes para reducir los costos operativos y aumentar la sostenibilidad del negocio.

Las razones de los cambios están relacionadas no solo con la disminución de las ventas de la propia marca, sino también con la crisis del comercio minorista de automóviles en China. Según la Asociación China de Concesionarios de Automóviles (CADA), el 81,9% de los concesionarios venden hoy automóviles nuevos por debajo del costo de compra, tratando de cumplir con los planes de los fabricantes. El margen promedio de ventas de automóviles nuevos ha caído a menos 25,5%, y la pérdida por cada automóvil vendido alcanza los 20-30 mil yuanes (aproximadamente 227-340 mil rublos).

La difícil situación ya ha obligado a Porsche a abandonar algunos modelos en el mercado chino, incluido el Taycan Sport Turismo, y a lanzar un programa para reducir alrededor de 3900 puestos de trabajo en todo el mundo.

Los resultados financieros confirman la magnitud del problema. A finales de 2025, las entregas globales de Porsche disminuyeron un 10%, a 279.449 vehículos, mientras que las ventas en China cayeron un 26%, a 41.938 unidades. En el primer trimestre de 2026, la caída continuó: las entregas globales se redujeron un 15% más, y el mercado chino mostró una disminución del 21%.

Al mismo tiempo, la compañía está cambiando su enfoque en el desarrollo de automóviles. Porsche apuesta por una adaptación más profunda de los modelos para China, incluido el desarrollo de servicios digitales, software y tecnologías para vehículos eléctricos. Esto debería ayudar a la marca a recuperar la competitividad en un mercado donde los fabricantes locales ofrecen cada vez más modelos modernos con electrónica avanzada y sistemas inteligentes.

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