La mariposa del acelerador regula la cantidad de aire que entra en el motor. La estabilidad del ralentí, la respuesta del coche al pisar el pedal del acelerador y el correcto funcionamiento del sistema de gestión del motor dependen directamente de su funcionamiento.

Con el tiempo, se acumulan depósitos de aceite, partículas de polvo y productos del sistema de ventilación del cárter en las superficies internas del cuerpo del acelerador. Poco a poco, forman una capa densa que deteriora el funcionamiento de la mariposa.

Como resultado, la unidad de control electrónico comienza a corregir el suministro de aire y el motor puede funcionar de forma inestable.

Por qué se ensucia la mariposa del acelerador

Las principales fuentes de contaminación son:

  • vapores de aceite del sistema de ventilación del cárter;
  • partículas de polvo que han pasado por el filtro de aire;
  • productos de la combustión del combustible;
  • depósitos de aceite naturales en el sistema de admisión.

La contaminación aparece especialmente rápido en los coches que se utilizan la mayor parte del tiempo en la ciudad.

Los arranques en frío frecuentes, los viajes cortos y el funcionamiento prolongado del motor al ralentí aceleran la formación de carbonilla.

Principales signos de contaminación

Varios síntomas pueden indicar la necesidad de limpieza:

  • revoluciones inestables del ralentí;
  • el motor se cala periódicamente después de detenerse;
  • empeoramiento de la respuesta del pedal del acelerador;
  • tirones al arrancar;
  • un ligero aumento del consumo de combustible;
  • dificultad para arrancar el motor.

Cabe señalar que estos síntomas también pueden estar relacionados con otras averías, por lo que la limpieza no siempre garantiza la solución del problema.

Qué se necesitará para el trabajo

Para la mayoría de los coches, basta con preparar:

  • un limpiador especializado para mariposas del acelerador o sistemas de admisión;
  • un destornillador o una llave de vaso para aflojar la abrazadera del conducto de aire;
  • toallitas sin pelusa o un paño suave;
  • bastoncillos de algodón para lugares de difícil acceso;
  • guantes de protección.

Al elegir un limpiador, es aconsejable utilizar compuestos diseñados específicamente para cuerpos de acelerador y compatibles con piezas de plástico y juntas de goma.

Instrucciones paso a paso

Paso 1. Prepare el coche

Apague el motor y espere a que se enfríe.

Esto evitará quemaduras y asegurará un funcionamiento más eficaz del limpiador.

Paso 2. Acceda a la mariposa

Afloje la abrazadera del conducto de aire y retire el manguito, abriendo el acceso a la mariposa del acelerador.

Después de esto, inspeccione cuidadosamente la superficie interna de la carcasa.

Paso 3. Evalúe el grado de contaminación

Con mayor frecuencia, se observa una capa oscura y aceitosa en el borde de la mariposa y en las paredes internas.

Es esta capa la que a menudo causa un ralentí inestable.

Paso 4. Aplique el limpiador

Rocíe uniformemente el producto sobre la superficie interna de la carcasa y la propia mariposa.

Deje actuar el compuesto durante varios minutos según las instrucciones del fabricante.

Durante este tiempo, la suciedad se ablandará.

Paso 5. Elimine la carbonilla

Limpie suavemente la superficie con un paño suave.

Si es necesario, el tratamiento se puede repetir varias veces.

Para limpiar áreas de difícil acceso, es conveniente usar bastoncillos de algodón.

No se deben usar objetos metálicos ni materiales abrasivos, ya que pueden dañar el revestimiento protector de la carcasa.

Paso 6. Limpie ambos lados de la mariposa

Si el diseño del coche permite abrir la mariposa manualmente, esto debe hacerse estrictamente de acuerdo con el manual de reparación del modelo específico.

En muchos coches modernos con accionamiento electrónico, no se recomienda mover la mariposa a la fuerza sin necesidad, para no dañar el mecanismo.

Paso 7. Vuelva a montar el sistema

Vuelva a instalar el conducto de aire.

Compruebe la correcta instalación de los manguitos y la fiabilidad del apriete de todas las abrazaderas.

Una entrada de aire después del montaje puede causar nuevos problemas con el funcionamiento del motor.

Paso 8. Arranque el motor

Después del montaje, arranque el motor y déjelo funcionar durante unos minutos.

En algunos coches, la unidad de control electrónico adapta automáticamente la posición de la mariposa del acelerador.

A veces, para una adaptación completa, se requieren varios viajes o la realización de un procedimiento especial previsto por el fabricante.

Qué no se debe hacer

Durante el mantenimiento, se recomienda evitar errores comunes.

No se debe:

  • usar gasolina, acetona y disolventes agresivos;
  • limpiar la mariposa con cepillos metálicos y destornilladores;
  • permitir que el limpiador entre en contacto con el sensor de flujo de masa de aire;
  • desmontar el accionamiento electrónico de la mariposa sin necesidad;
  • desconectar los manguitos del sistema de refrigeración si están conectados al cuerpo del acelerador.

El incumplimiento de estas recomendaciones puede dar lugar a reparaciones adicionales.

Cuándo es mejor acudir a un taller

La limpieza por cuenta propia no siempre ayuda.

Se requerirá un diagnóstico profesional si:

  • después de la limpieza, el ralentí sigue siendo inestable;
  • se encendió el indicador Check Engine;
  • se necesita una adaptación electrónica de la mariposa del acelerador;
  • se detecta holgura en el eje o daño mecánico en el conjunto;
  • la suciedad no se puede eliminar sin un desmontaje completo.

Además, síntomas similares pueden ser causados por fallos en los sensores, el sistema de ventilación del cárter, los inyectores o una entrada de aire en el conducto de admisión.

¿Vale la pena realizar la limpieza usted mismo?

Para la mayoría de los coches, la limpieza de la mariposa del acelerador es una de las operaciones de mantenimiento más accesibles.

Con una experiencia mínima, lleva unos 20-30 minutos y requiere solo unas pocas herramientas sencillas.

En muchos casos, después de eliminar la suciedad, el motor comienza a funcionar de manera más estable al ralentí, mejora la respuesta del pedal del acelerador y desaparecen los tirones al arrancar.

Si después de la limpieza no se producen cambios, significa que la causa de la avería debe buscarse en otros elementos del sistema de gestión del motor, y ya no se puede prescindir de un diagnóstico completo.

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