El director de Audi, Gernot Döllner, explicó la nueva estrategia diciendo que la actitud de los compradores hacia los sistemas de propulsión depende de la clase del vehículo. Según él, cuanto más alto es el segmento, más clientes siguen queriendo un motor de combustión interna. En los modelos compactos y más asequibles, la transición a la tracción eléctrica se percibe más fácilmente.

Ya en 2021, Audi planeaba lanzar solo vehículos eléctricos nuevos a partir de 2026 y finalizar la producción de vehículos con motores de combustión interna en 2033. En junio de 2025, la empresa abandonó este cronograma y no anunció una nueva fecha límite. Ahora, los motores de combustión interna pueden permanecer en la gama de modelos sin una fecha preestablecida.

Al mismo tiempo, Audi acelera la electrificación de la parte inferior de su línea. El nuevo A2 e-tron se convertirá en el vehículo eléctrico más asequible de la marca: en Alemania, los precios comienzan en 38.200 euros (aproximadamente 3,8 millones de rublos). El coche recibió baterías de 52, 61 y 84 kWh, cuatro opciones de potencia y una autonomía de hasta 646 km según WLTP. El consumo de energía de la versión más eficiente es de solo 12,8 kWh por cada 100 km.

Audi abandona el calendario universal de transición a la tracción eléctrica. En su lugar, la empresa elegirá el sistema de propulsión en función del segmento, el coste del vehículo y la demanda.

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