El presidente firmó enmiendas al Código Tributario destinadas a apoyar el mercado interno de combustibles. El documento permite el uso de gasolina de destilación directa, un producto de procesamiento temprano de petróleo con bajo octanaje, para mezclar con otros componentes y obtener rápidamente gasolina de alto octanaje terminada. Además, este esquema ahora está sujeto a impuestos especiales y al mecanismo de amortiguación.

El objetivo principal de los cambios es aumentar rápidamente la oferta de gasolina en el mercado interno en medio de la crisis del combustible y contener un mayor aumento de los precios en las estaciones de servicio.

Cómo funcionará el nuevo esquema

La producción tradicional de gasolina de alto octanaje requiere un complejo procesamiento catalítico. El nuevo enfoque permite acelerar la producción de combustible mezclando gasolina de destilación directa con componentes que aumentan el octanaje. Este método no es ideal, pero en condiciones de escasez, permite aumentar rápidamente los volúmenes de producción.

¿Por qué se cambiaron las normas fiscales?

Anteriormente, la incertidumbre surgía no solo con la tecnología, sino también con la tributación. La gasolina de destilación directa a menudo se exportaba o se usaba en petroquímica, y la mezcla con otros componentes no tenía un estatus fiscal claro. Debido a esto, las refinerías preferían no usar este esquema.

Ahora la mezcla se reconoce oficialmente como producción de gasolina. Esto significa la imposición de impuestos especiales, la posibilidad de aplicar deducciones fiscales y recibir el mecanismo de amortiguación, un mecanismo de compensación para las compañías petroleras por el suministro de combustible al mercado interno a un precio inferior al de exportación.

El estado busca simultáneamente aumentar la producción de gasolina y llevar este proceso a un marco legal completamente legítimo y controlado.

¿Afectará esto la calidad del combustible?

La mezcla por sí misma no significa un deterioro en la calidad de la gasolina. Los componentes de alto octanaje y varios aditivos se han utilizado durante mucho tiempo en la producción de combustible, y el resultado final depende del cumplimiento de la formulación y el control de calidad.

Sin embargo, cuando es necesario aumentar rápidamente los volúmenes de producción, aumenta el riesgo de ahorrar en calidad. Por lo tanto, la ley prevé la confirmación del procesamiento y el control a través de la documentación fiscal para excluir el uso de medidas anticrisis como una laguna para participantes deshonestos del mercado.

¿Qué pasará con los precios?

No se debe esperar una reducción notable en el precio de la gasolina después de la aprobación de la ley. Si el nuevo esquema resulta efectivo, ayudará a aumentar la oferta de combustible y evitará un aumento más drástico de los precios. El objetivo principal del documento no es abaratar la gasolina, sino reducir el riesgo de escasez y un mayor aumento de precios durante períodos de alta demanda.

Este es el significado clave de los cambios: la mezcla no se considera una tecnología de producción más avanzada, sino una forma de reponer rápidamente la escasez de gasolina en el mercado en condiciones de crisis.

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