Los concesionarios de Volkswagen en EE. UU. presentaron una demanda colectiva contra el fabricante de automóviles, acusando a la compañía de violar los acuerdos de concesión. El proceso comenzó en el tribunal federal del estado de Virginia. Los demandantes fueron los concesionarios Sunrise Imports LLC de Nueva York y Curran Volkswagen Inc. de Connecticut, que representan los intereses de la red de concesionarios de la marca.
La razón de la demanda fue la estrategia de ventas de la marca Scout Motors, que ha sido revivida. Según los concesionarios, la compañía es en realidad una división de Volkswagen creada para eludir los acuerdos vigentes con la red de concesionarios.
La principal queja se refiere al modelo de ventas de los futuros vehículos eléctricos Scout. La compañía planea vender la camioneta Terra y el todoterreno Traveler directamente a través de Internet, sin la participación de los concesionarios. Los compradores podrán realizar un pedido en el sitio web y realizar un pago por adelantado sin visitar el concesionario.
La producción de automóviles Scout está prevista para 2027. Al mismo tiempo, ya se han recopilado más de 150 mil pedidos anticipados para los nuevos modelos.
Los concesionarios creen que este esquema de ventas los privará de los ingresos de las transacciones. No se trata solo de la comisión por la venta de automóviles, sino también de los servicios relacionados, incluido el procesamiento de préstamos, seguros, servicio y reparación.
Según los demandantes, las pérdidas potenciales de la red de concesionarios podrían alcanzar miles de millones de dólares, teniendo en cuenta la creciente demanda de vehículos eléctricos. La demanda también alega que Volkswagen está utilizando la marca Scout como un mecanismo legal para eludir las obligaciones con los concesionarios, que durante muchos años han participado en el desarrollo del negocio del grupo en el mercado estadounidense.