La compañía Geely ha revelado nuevos detalles técnicos del futuro SUV Galaxy Cruiser 700. Según la patente publicada, el fabricante está desarrollando un eje trasero con dos motores eléctricos y un embrague hidrodinámico capaz de reemplazar los bloqueos de diferencial habituales. Si la tecnología llega a la producción en serie, podría cambiar seriamente el diseño de los SUV modernos.
El bloqueo de diferencial tradicional se utiliza para transferir la tracción a la rueda con mejor agarre. En terrenos difíciles, sigue siendo uno de los elementos clave de la capacidad todoterreno. Sin embargo, la patente de Geely describe un sistema en el que cada rueda trasera es impulsada por su propio motor eléctrico, y la distribución del par es controlada por un embrague hidrodinámico especial. Este esquema permite regular la tracción mucho más rápido y, potencialmente, reduce el número de componentes mecánicos.
Anteriormente, el Galaxy Cruiser 700 ya figuraba en la documentación como un SUV con bloqueo de diferencial trasero mecánico. La nueva patente indica que la compañía está explorando paralelamente una solución más moderna que podría ser más ligera, más fácil de mantener y más eficiente en el funcionamiento de los sistemas electrónicos de control de tracción.
El Galaxy Cruiser 700 será el primer SUV con chasis de largueros de la marca Geely. Se espera que el modelo reciba un sistema de propulsión híbrido con tres motores eléctricos y una potencia total de aproximadamente 1000 CV. El vehículo se posiciona como un competidor del Toyota Land Cruiser, Land Rover Defender y otros grandes SUV de nueva generación.
La pregunta principal ahora no es la potencia, sino cuán confiable resultará el nuevo sistema en la práctica. Si la tecnología demuestra su eficacia en condiciones difíciles, los fabricantes podrán abandonar gradualmente los complejos bloqueos mecánicos, que durante décadas se consideraron un atributo indispensable de un SUV serio.