La empresa china CATL ha anunciado la creación de una alianza internacional para desarrollar estándares unificados para el ciclo de vida de las baterías de tracción. La iniciativa fue presentada durante la London Climate Action Week y reunió a los mayores fabricantes de automóviles y empresas tecnológicas, incluyendo BMW, Renault, Volvo, Xiaomi y Google.
La tarea principal del proyecto será la creación de la Guía de Diseño Circular de Baterías, un documento unificado para el diseño de baterías, teniendo en cuenta su posterior reparación, reutilización y reciclaje. La versión completa del documento se publicará en 2027.
El estándar definirá requisitos unificados para el diagnóstico del estado de las baterías, el desmontaje de los paquetes de baterías, la reutilización de elementos individuales y su restauración. Las reglas se aplicarán tanto a los vehículos eléctricos de pasajeros como a los vehículos comerciales.
Los participantes de la alianza prestarán especial atención a la evaluación de la vida útil restante de las baterías. Se planea desarrollar metodologías unificadas para analizar el historial de uso de las baterías, su tasa de degradación y la capacidad restante. Esto permitirá a los fabricantes, empresas de leasing y operadores de flotas evaluar con mayor precisión el costo de las baterías y tomar decisiones sobre su uso futuro.
El proyecto está coordinado por la Ellen MacArthur Foundation, que se especializa en el desarrollo de los principios de la economía circular y la reducción de la huella de carbono de la industria.
Según CATL, la mayor parte de las emisiones en la producción de baterías no proviene del ensamblaje de los elementos, sino de la extracción y el procesamiento de las materias primas. Estos procesos representan aproximadamente cinco veces más emisiones de dióxido de carbono que la producción directa de baterías.
Para reducir el impacto ambiental, la empresa ya utiliza activamente materiales secundarios. Gracias al uso de materias primas recicladas, la huella de carbono de los materiales se ha reducido en un 32%. En 2025, la filial Brunp recicló aproximadamente 210 mil toneladas de baterías usadas, asegurando la extracción del 99,6% de metales clave, incluyendo litio, níquel, cobalto y manganeso.
Paralelamente, CATL continúa desarrollando su infraestructura fuera de China. La empresa, junto con la británica Octopus Energy, ha comenzado a crear una red europea de estaciones de intercambio rápido de baterías para vehículos comerciales. El proyecto se basa en tecnologías ya probadas en China, donde anteriormente se había desplegado una red de rutas para camiones pesados con un sistema de baterías intercambiables.
La propia empresa también continúa trabajando para reducir las emisiones en la producción. Desde 2022, CATL ha implementado alrededor de 1000 proyectos para mejorar la eficiencia energética, lo que ha reducido la intensidad de las emisiones en las plantas en un 77%. Como resultado, todas las fábricas de baterías de la empresa ya han alcanzado la neutralidad de carbono en sus propias operaciones de producción.
La nueva iniciativa debería ayudar a crear reglas internacionales unificadas para el manejo de las baterías de tracción y simplificar el cumplimiento de los requisitos ambientales en el mercado global de vehículos eléctricos.
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