Audi está cambiando su enfoque para la creación de nuevos modelos. La compañía ha reconocido oficialmente que la era del llamado "coche global", igualmente adecuado para todos los mercados mundiales, ha llegado a su fin. Ahora, el fabricante alemán tiene la intención de desarrollar coches teniendo en cuenta las preferencias de los compradores en regiones individuales.

Así lo afirmó el director técnico de Audi, Rouven Mohr. Según él, el mismo coche ya no puede competir con el mismo éxito en China, Europa y América del Norte.

La idea del coche global ha quedado en el pasado. Hoy en día, un solo modelo ya no puede satisfacer las expectativas de los compradores en EE. UU. y China por igual.
Rouven Mohr, director técnico de Audi

Es por eso que Audi creó una marca AUDI separada en China en colaboración con el consorcio SAIC. Bajo esta marca se producirán coches desarrollados exclusivamente para el mercado chino.

La razón son las preferencias de los compradores que cambian rápidamente. En China, la demanda de coches con una interfaz lo más digital posible, pantallas grandes, inteligencia artificial y sistemas modernos de conducción autónoma está creciendo. De hecho, muchos clientes perciben el coche como una extensión del ecosistema de su smartphone.

En Europa, por el contrario, se mantiene el interés por una ergonomía más tradicional. Según la dirección de Audi, muchos compradores europeos siguen valorando los botones y los interruptores físicos, aunque la compañía sigue implementando activamente grandes pantallas curvas y paneles digitales en casi todos los nuevos modelos.

La nueva estrategia no solo permite adaptar mejor los coches a mercados específicos, sino también reducir significativamente los tiempos de desarrollo. En Audi, dijeron que comenzaron a utilizar el principio de "velocidad china": los equipos de proyecto especiales obtuvieron acceso directo a la dirección de la empresa, lo que significa que la aprobación de las soluciones técnicas lleva mucho menos tiempo.

Según el fabricante, este enfoque ya ha permitido acelerar el desarrollo del nuevo superdeportivo Nuvolari, que se convertirá en el sucesor ideológico del Audi R8 y recibirá un sistema de propulsión híbrido V8 biturbo, similar al utilizado en el Lamborghini Temerario. En el futuro, según este mismo esquema, se planea lanzar al mercado la versión de producción del Concept C, que será el sucesor del Audi TT.

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