A partir del 7 de julio de 2026, una nueva fase del Reglamento General de Seguridad (GSR) entró en vigor en los países de la Unión Europea. Ahora, cada nuevo turismo y vehículo comercial ligero, matriculado por primera vez en la UE, debe estar equipado con sistemas de seguridad adicionales.
La mayoría de las innovaciones tienen como objetivo reducir el número de accidentes de tráfico que involucran a peatones, ciclistas y otros usuarios de la vía.
La lista obligatoria incluye un sistema de frenado de emergencia automático (AEB) modernizado, capaz de reconocer no solo automóviles, sino también peatones y ciclistas. Los fabricantes también están obligados a mejorar la visibilidad desde el asiento del conductor, aumentar el área de acristalamiento seguro para reducir la gravedad de las lesiones en caso de atropello de peatones y garantizar el cumplimiento de los nuevos requisitos para las pruebas de neumáticos desgastados.
Una de las innovaciones más discutidas ha sido el sistema obligatorio de control de la atención del conductor.
Utiliza una cámara infrarroja instalada en el habitáculo que rastrea la dirección de la mirada, la frecuencia de parpadeo, los movimientos oculares y otros signos de fatiga o pérdida de concentración. Si la electrónica detecta que el conductor está distraído o comienza a quedarse dormido, el sistema le advierte de la necesidad de volver a prestar atención a la carretera.
Según los reguladores europeos, estas tecnologías pueden reducir significativamente el número de accidentes graves, ya que la falta de atención sigue siendo una de las principales causas de accidentes mortales.
Los nuevos requisitos solo se aplican a los automóviles matriculados por primera vez después del 7 de julio de 2026. Los propietarios de vehículos ya en uso no necesitarán cambiar nada, pero los automóviles sin el equipo obligatorio ya no podrán pasar el procedimiento de primera matriculación en el territorio de la Unión Europea.
A pesar de los beneficios evidentes de varias tecnologías nuevas, su implementación ha provocado un debate entre los automovilistas. Las principales quejas están relacionadas con el aumento del costo de los automóviles nuevos debido al equipo obligatorio, así como con el uso de cámaras que observan constantemente al conductor.
Al mismo tiempo, las autoridades europeas recuerdan que, según las estadísticas, el alcohol es un factor en aproximadamente una cuarta parte de los accidentes mortales en Europa, y el exceso de velocidad está relacionado con aproximadamente el 30% de estos accidentes. Por lo tanto, el rumbo hacia la implementación de asistentes electrónicos y sistemas de control continuará.
Lea más materiales:
- La gasolina de mala calidad puede salirle cara a la gasolinera: cuándo el conductor tiene derecho a reclamar una indemnización
- El superventas del mercado chino llega a Europa: Geely prepara el lanzamiento del nuevo coche eléctrico E2
- Xiaomi abandona el aluminio primario: la nueva aleación para coches eléctricos está hecha de metal 100% reciclado

