Zoox, propiedad de Amazon, se prepara para pasar a una nueva etapa en el desarrollo de sus servicios de transporte autónomo. A partir del 10 de agosto, el servicio comenzará a realizar viajes de pago en robotaxis sin volante ni pedales en Las Vegas.

El lanzamiento fue posible después de que en julio la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU. (NHTSA) otorgara a Zoox un permiso temporal para operar comercialmente hasta 2500 vehículos autónomos al año, no equipados con controles tradicionales.

La principal sorpresa fue la política de precios. Los robotaxis sin conductor podrían ser entre un 20% y un 40% más caros que los viajes regulares a través de Uber o Lyft. Este enfoque parece inusual, ya que uno de los principales objetivos de la automatización era precisamente reducir el costo del transporte al eliminar al conductor.

En Zoox explicaron que el costo se calculará según el esquema habitual: una tarifa base más el pago por tiempo y distancia a lo largo de la ruta óptima. Al realizar un pedido, el pasajero verá de antemano todos los cargos adicionales, y si el vehículo, por alguna razón, toma un camino más largo, el costo del viaje no aumentará.

El interés en el nuevo servicio probablemente será alto debido al formato inusual de los propios vehículos. El robotaxi Zoox es una cápsula simétrica sin asiento de conductor: los pasajeros se sientan uno frente al otro, y el control lo realiza completamente un sistema automatizado.

Sin embargo, la pregunta clave sigue abierta. Si, después de que desaparezca el efecto de la novedad, el costo de los viajes resulta ser realmente más alto que los servicios habituales, Zoox tendrá que convencer a los clientes de que la mayor comodidad y la ausencia de un conductor valen el costo adicional.

Leer más sobre este tema: