El embrague es uno de esos componentes que se recuerdan demasiado tarde. Mientras el coche funciona bien, no hay problemas. Pero en cuanto empieza a patinar, el propietario descubre de repente cuánto cuesta desmontar la caja de cambios y sustituir el kit. Mientras tanto, se puede realizar una revisión inicial por cuenta propia, sin necesidad de taller, elevador ni gastos adicionales.
¿Qué ocurre cuando el embrague se desgasta?
El embrague transmite el par motor del motor a la caja de cambios. Mientras los discos de fricción están en buen estado, la conexión es rígida: las revoluciones del motor y la velocidad del coche aumentan de forma sincronizada. Pero a medida que se desgasta, aparece el deslizamiento: el motor se revoluciona, pero el coche acelera lentamente o casi no reacciona.
Desde el punto de vista de la física, el proceso es muy sencillo: el par motor del motor se transmite a las ruedas a través de la transmisión.
La potencia del motor se define como el producto del par motor por la velocidad angular. Si el embrague patina, parte del par se pierde por fricción: el motor "gira", pero llega menos energía a las ruedas. De ahí el efecto característico: el tacómetro sube más rápido que el velocímetro.
La sensación es similar a intentar montar en bicicleta con la cadena suelta: hay esfuerzo, pero no hay movimiento.
Revisión de cinco minutos sin necesidad de taller
El algoritmo es sencillo y lleva apenas unos minutos:
- Encontrar un tramo recto de carretera sin tráfico denso.
- Acelerar en modo normal, cambiando de marcha aproximadamente a 3000 rpm.
- Engranar la cuarta marcha.
- Soltar el acelerador y esperar a que las revoluciones bajen hasta aproximadamente 1200 rpm.
- Pisar bruscamente el acelerador y observar los indicadores.
¿Qué resultado se considera normal?
Embrague en buen estado:
- las revoluciones aumentan suavemente;
- la velocidad aumenta al mismo tiempo que el tacómetro;
- el coche acelera sin tirones ni retrasos.
Embrague desgastado:
- la aguja del tacómetro "se dispara" bruscamente hacia arriba;
- la velocidad apenas cambia;
- el motor empieza a funcionar ruidosamente, pero no hay aceleración.
Este es el síntoma clásico del deslizamiento de los discos.
¿En qué coches funciona este método?
El principio es el mismo para los coches con caja de cambios manual, independientemente del país de origen. Se manifiesta de la misma manera en modelos nacionales como el UAZ Patriot y el UAZ Bukhanka, en los crossovers chinos Haval y Chery, así como en las marcas europeas. Las leyes de la mecánica son universales: la nacionalidad del coche no importa.
¿Por qué es especialmente importante al comprar?
El diagnóstico es especialmente importante para los coches de segunda mano. Los vendedores suelen ocultar el deslizamiento incipiente, ya que la sustitución del kit de embrague supone un gasto considerable. Una simple revisión en la prueba de conducción permite detectar el problema con antelación y tenerlo en cuenta en el precio o renunciar a la compra.
A veces, este defecto también se da en coches nuevos, debido a componentes de mala calidad o a un defecto de fábrica. Por lo tanto, una revisión en el concesionario tampoco está de más.
¿Por qué no conviene postergarlo?
El embrague rara vez falla de forma repentina. Lo más habitual es que la avería total sea el resultado de meses de desgaste gradual. Una revisión temprana permite:
- planificar la reparación con antelación;
- elegir un taller sin prisas;
- esperar ofertas ventajosas en las piezas de repuesto;
- evitar una parada repentina en la carretera.
Cinco minutos de revisión pueden ahorrar una cantidad considerable de dinero y evitar sorpresas desagradables. En el caso del embrague, la prevención casi siempre es más barata que la reparación de emergencia.