Los propietarios de los nuevos Lada Vesta y Lada Granta están detectando problemas con la tracción, tirones al acelerar, mayor consumo de combustible y ruidos extraños incluso con poco kilometraje. Según informa Mash, la fuente de los fallos son componentes económicos: inyectores, correas de distribución y elementos del sistema de aceleración.

Según los automovilistas, los inyectores EFI funcionan de forma inestable. Suministran combustible con errores y pulverizan mal la mezcla, por lo que el motor pierde eficiencia incluso en coches nuevos. El motor reacciona con retraso, aparecen sacudidas y caídas al acelerar, y el consumo de combustible aumenta notablemente.

Algunas quejas de los propietarios se dirigen a las correas de distribución de la marca HOLA, que se instalan en las versiones modernas de 16 válvulas de Vesta y Granta. Después de unos pocos miles de kilómetros, las correas empiezan a silbar y hacer ruido, y los signos de desgaste acelerado aparecen mucho antes del reemplazo programado.

Además, los propietarios de automóviles se quejan del funcionamiento inestable del sistema de aceleración. Las revoluciones de ralentí fluctúan, la respuesta del pedal del acelerador se retrasa, lo que reduce la comodidad y aumenta el riesgo de situaciones peligrosas en el tráfico.

Para no llegar a averías graves, muchos propietarios cambian inmediatamente las piezas de fábrica. Compran análogos de mayor calidad y reparan los coches ellos mismos, tratando de evitar grandes gastos en talleres de automóviles y tiempos de inactividad no planificados.

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Fuentes
Mash

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