Rolls-Royce celebró los aniversarios de tres conceptos de la serie EX, presentados después de que la marca pasara a estar bajo la gestión de BMW en 2003. Estos modelos influyeron en tecnologías clave, incluido el techo Starlight Headliner y el cupé eléctrico Rolls-Royce Spectre.
El primero fue el Rolls-Royce 101EX, presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra en 2006. El cupé basado en el Phantom VII recibió un nuevo diseño y presentó por primera vez el techo con puntos de luz, que más tarde se convirtió en un rasgo distintivo de la marca.
En 2011 debutó el Rolls-Royce 102EX, el primer coche eléctrico de la marca. Permitió recopilar datos sobre sistemas de propulsión alternativos y se convirtió en la base para el desarrollo del Spectre.
El tercer concepto fue el Rolls-Royce 103EX con conducción autónoma. El modelo destacaba por su figura de cristal Spirit of Ecstasy y el interior Grand Sanctuary con el asistente digital Eleanor.
La empresa utiliza los conceptos EX como plataforma para la experimentación. Sus desarrollos se transfieren posteriormente a los modelos de producción.