General Motors está desarrollando una nueva generación de espejos laterales digitales que podrán cambiar automáticamente la imagen para reducir los puntos ciegos. La idea parece inusual incluso para los estándares de los sistemas ADAS modernos. En lugar de una imagen fija de las cámaras externas, el sistema de GM podrá desplazar dinámicamente el ángulo de visión en función de la velocidad, el giro del volante, los vehículos cercanos y la situación del tráfico.

Por ejemplo, al cambiar de carril, la imagen ampliará automáticamente la vista en el carril adyacente, y al estacionar, la cámara podrá moverse hacia abajo para un mejor control de los bordillos y obstáculos.

Este es un paso importante para toda la industria. Muchos fabricantes ya están experimentando con sistemas similares: Audi, Lexus y algunas marcas chinas utilizan estas soluciones. Los espejos digitales tienen ventajas significativas: mejor aerodinámica, reducción del ruido del viento y un ángulo de visión más amplio.

Pero GM intenta ir más allá de sus competidores. La compañía quiere, de hecho, hacer de los espejos parte del sistema de percepción inteligente del automóvil. En el futuro, estas cámaras podrían integrarse con el piloto automático, la advertencia de colisión e incluso las interfaces de realidad aumentada.

Sin embargo, persisten los problemas. Muchos conductores todavía se quejan de la profundidad inusual de la imagen, los retrasos en la imagen nocturna y la dificultad para estimar la distancia a través de las pantallas en lugar de los espejos convencionales. Es por eso que los sistemas digitales aún no han reemplazado masivamente a los espejos clásicos, incluso en el segmento premium.

Sin embargo, la tendencia es ya evidente: los automóviles están pasando gradualmente de elementos de visión pasivos a sistemas activos de visión por computadora. Y en el futuro, el automóvil podría decidir por sí mismo qué imagen debe ver el conductor en un momento dado.

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