Híbrido sin prisas: prueba invernal del Exeed Exlantix ET

Tres preguntas clave para el híbrido premium destinado al mercado ruso

El fabricante había prometido en más de una ocasión adaptar el crossover híbrido Exeed Exlantix ET a nuestro mercado, y las condiciones invernales se convirtieron en una buena oportunidad para comprobar qué fue exactamente lo que cambió y hasta qué punto estas mejoras se perciben en el uso cotidiano. La prueba se realizó con temperaturas cercanas a cero y en distintos tipos de vías, desde ciudad hasta autopista.

Exeed Exlantix ET
Exeed Exlantix ET

El Exlantix ET forma parte de la gama premium de Exeed, integrada en la estructura del grupo Chery. En cuanto a posicionamiento, el modelo se acerca a lo que en su momento fueron Lexus o Infiniti para las marcas japonesas. Resulta curioso que en China el mismo crossover se venda como Exeed Sterra ET, mientras que en la mayoría de los mercados exteriores se utiliza el nombre Exlantix ET sin mención de la marca Exeed. En Russia se renunció a la idea de una marca separada, integrando el modelo en la gama ya conocida, donde lo acompaña el sedán híbrido ES.

Para el mercado ruso, la apuesta se ha hecho exclusivamente por un híbrido en serie. El crossover es impulsado por dos motores eléctricos: 150 kW delante y 195 kW detrás, lo que en conjunto da 469 hp. La energía la proporciona una batería de litio-ferrofosfato CATL de 40 kWh, mientras que el motor turbo de gasolina 1.5 de 156 hp trabaja únicamente como generador. La autonomía máxima declarada alcanza los 1180 km, pero en invierno, en condiciones reales, se puede contar con aproximadamente 800 km, y además la computadora de a bordo predice con bastante precisión la autonomía restante.

Exeed Exlantix ET
Exeed Exlantix ET

Exteriormente, el Exlantix ET para Russia se diferencia de la versión china por una parte delantera rediseñada con una pseudoparrilla de lamas verticales y una iluminación distinta. Además, para el mercado local se añadió un depósito de limpiaparabrisas de mayor capacidad, calefacción para el parabrisas y el volante, y el techo panorámico fue equipado con una cortina completa. En lo demás, la arquitectura se mantuvo sin cambios: un diseño sobrio, sin intentos de epatar, que apuesta más por el estatus que por el efectismo.

El interior está completamente subordinado a la idea del minimalismo digital. Prácticamente no hay botones físicos, y el control de las funciones se concentra en el sistema multimedia. En el acabado claro, el habitáculo produce la impresión de un espacio habitable ultramoderno, con líneas limpias y materiales de calidad. El acento visual lo crean tres pantallas: un compacto cuadro de instrumentos digital, una pantalla central de 15,6 pulgadas y un gran head-up display. La interfaz es lógica, y los elementos importantes del climatizador permanecen siempre a la vista.

El espacio interior es notablemente mayor de lo que se espera de un crossover de este formato. La ausencia de una consola central voluminosa añade sensación de amplitud, y la segunda fila agrada no solo por la reserva de espacio, sino también por los accionamientos eléctricos, el masaje y una zona climática independiente. El maletero también es imponente, y con los respaldos abatidos se forma una superficie casi plana de más de 2 metros de largo, algo poco habitual incluso entre los SUV grandes.

En marcha, el Exlantix ET está orientado ante todo al confort. El silencio en el habitáculo, los asientos suaves, el buen aislamiento acústico y la suspensión neumática con amortiguadores adaptativos hacen que el viaje resulte relajado incluso sobre un firme en mal estado. La suspensión simplemente ignora las pequeñas irregularidades, y las carreteras deterioradas no exigen reducir la velocidad. La otra cara de este carácter es la ausencia de emociones intensas al volante: la dirección es ligera, las reacciones están suavizadas y la dinámica, a pesar de las impresionantes cifras de potencia, se percibe con calma y sin dramatismo.

Exeed Exlantix ET
Exeed Exlantix ET

El uso invernal no presenta sorpresas. El habitáculo se calienta rápidamente, las calefacciones funcionan con eficacia, la tracción total se enfrenta con seguridad a la nieve y la electrónica estricta vigila la adherencia. La suspensión neumática permite variar la distancia al suelo de 147 a 217 mm según el modo, lo que ayuda tanto en carreteras nevadas como al salir de montículos de nieve. Al mismo tiempo, el esquema híbrido elimina las preocupaciones sobre la autonomía en invierno: un depósito lleno resuelve la cuestión de los viajes largos sin depender de la carga de la batería ni de la disponibilidad de estaciones de carga.

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Fuentes:
auto.ru