El uso de marcas de color en los neumáticos hoy se percibe como algo habitual. La empresa Pirelli aplica marcas de color en los flancos para que los espectadores de la Fórmula 1 puedan distinguir fácilmente los compuestos de goma con los que compiten pilotos como Sebastian Vettel y Lewis Hamilton. Para los automovilistas comunes, la marca ofrece la línea Color Edition, que permite destacar gracias al aspecto de los neumáticos. Sin embargo, soluciones de este tipo son solo ecos de experimentos del pasado mucho más audaces.
A mediados del siglo XX, Goodyear presentó desarrollos que incluso hoy parecen inusuales. Se trata de neumáticos de colores e incluso luminosos, creados sobre la base de un material nuevo para aquella época: Neothane.
Cómo surgió la tecnología Neothane
A comienzos de la década de 1960, las publicaciones automotrices recibieron un comunicado de prensa en el que Goodyear anunciaba "uno de los desarrollos más increíbles" en la historia de la industria del neumático. La base de la novedad era la mezcla de caucho Neothane, creada por los químicos William Larson y Anthony Finelli.
El propio material había sido desarrollado ya a comienzos de la década de 1950 y al principio se percibía como prometedor. Sus características clave diferían notablemente de las tecnologías tradicionales de fabricación de neumáticos:
- los neumáticos se moldeaban en una prensa a una temperatura de unos 120 °C
- no era necesaria una construcción multicapa de tejido engomado
- el material permitía prescindir del cordón gracias a su propia resistencia
- las propiedades de adherencia sobre superficie seca no eran inferiores a las de la goma convencional
La estructura de Neothane representaba una red tridimensional, lo que proporcionaba un inusual efecto secundario: semitransparencia. Precisamente esta propiedad impulsó a los ingenieros a seguir experimentando.
Color y luz: un paso más allá del diseño convencional
Al descubrir la semitransparencia del material, los especialistas le añadieron colorantes. Como resultado, aparecieron neumáticos de distintos tonos: del verde y amarillo al rojo, azul claro y naranja. En los materiales publicitarios se subrayaba que los neumáticos podían elegirse incluso para combinar con el color de la ropa.
Sin embargo, los experimentos no se detuvieron ahí. El siguiente paso fue la creación de neumáticos luminosos. Dentro de cada neumático se colocaban 18 lámparas, y el control se realizaba desde el habitáculo mediante un módulo independiente situado junto al volante.
El sistema permitía:
- encender la iluminación de ruedas individuales
- elegir una iluminación constante o intermitente
- configurar distintos modos para cada rueda
Los materiales publicitarios lucían impresionantes, y el interés por la novedad era alto. Muchos esperaban una pronta llegada de la tecnología al mercado, pero eso nunca ocurrió.
Por qué el proyecto no llegó a producirse en serie
A pesar de su espectacularidad, la tecnología reveló serias desventajas. Estas fueron precisamente la razón por la que los neumáticos de Neothane nunca aparecieron a la venta.
Los problemas clave eran los siguientes:
- comportamiento inestable a altas velocidades: después de 100 km/h, la adherencia empeoraba
- baja eficacia sobre superficie mojada
- tendencia al sobrecalentamiento durante un frenado intenso
- alto costo, muy superior al precio de los neumáticos convencionales
- peligro potencial: las ruedas luminosas podían desorientar a otros conductores
Los ingenieros intentaron eliminar estas deficiencias durante casi diez años, pero no lograron un resultado aceptable.
Como resultado, la idea brillante y en muchos aspectos adelantada a su tiempo quedó en el nivel de experimento. No obstante, el mero hecho de su existencia muestra cuán audaces podían ser las soluciones de ingeniería ya a mediados del siglo pasado.
No se puede descartar que tecnologías similares vuelvan algún día, especialmente con el desarrollo de los sistemas de conducción autónoma. Y si eso ocurre, conviene recordar que los primeros pasos en esta dirección se dieron ya en la década de 1960.
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