La ola de calor anómala que se observa este verano en muchas regiones del mundo afecta no solo a las personas, sino también a los automóviles. Según la Asociación Automovilística Americana (AAA), las altas temperaturas aumentan significativamente el riesgo de fallos técnicos, especialmente durante viajes largos.

Los expertos recuerdan que uno de los elementos más vulnerables del coche sigue siendo la batería. A pesar de la creencia popular, el calor intenso puede acortar su vida útil tanto como el frío. Si la batería ya tiene entre tres y cinco años, la probabilidad de fallo aumenta notablemente, lo que puede impedir arrancar el motor.

No menos importante es comprobar el nivel del líquido refrigerante. Es este el que disipa el exceso de calor del motor al radiador, evitando el sobrecalentamiento. Si hay una escasez de anticongelante o un fallo en el sistema de refrigeración, el motor puede alcanzar rápidamente una temperatura crítica.

Los especialistas también aconsejan no posponer el cambio de aceite de motor. No solo lubrica las piezas del motor, sino que también ayuda a disipar parte del calor. El aceite viejo o que ha perdido sus propiedades funciona peor en esta tarea, aumentando la carga sobre el motor.

Se recomienda prestar especial atención a la presión de los neumáticos. Los neumáticos poco inflados se calientan más durante la conducción y empeoran el manejo del coche. Sin embargo, una presión excesiva también es peligrosa: a altas temperaturas, el aire dentro del neumático se expande, lo que aumenta el riesgo de daños.

Además de la revisión técnica, la AAA recomienda llevar un kit de emergencia en el coche, suficiente agua potable y nunca dejar a niños o mascotas en el habitáculo, ni siquiera por un corto período de tiempo. La temperatura dentro de un coche estacionado puede subir a niveles peligrosos en solo unos minutos.

Según Sean Steward, representante de AAA Club Alliance, el calor extremo puede ser tan peligroso para los automovilistas como el mal tiempo invernal. Por lo tanto, antes de un viaje, los especialistas aconsejan no solo verificar el estado técnico del coche, sino también consultar el pronóstico del tiempo con antelación, especialmente si la ruta pasa por regiones con altas temperaturas, tormentas o vientos fuertes.

La verificación oportuna de los sistemas principales reduce significativamente el riesgo de averías y hace que el viaje sea más seguro tanto para el conductor como para los pasajeros.

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