En octubre, el mercado ruso de automóviles usados actualizó su máximo histórico. Según la agencia "Autostat", en un mes se vendieron 653 mil coches, un volumen que se registró por última vez hace 18 años.
Los analistas creen que el mercado se encuentra en un punto donde varios factores han creado las condiciones ideales para un aumento de la demanda.
Al tradicional repunte otoñal se sumó un fuerte aumento de la oferta de coches importados a través de importaciones paralelas. El motivo fue el esperado aumento de la tasa de reciclaje: los propietarios y concesionarios comenzaron a poner coches a la venta de forma más activa para evitar subidas de precios.
El aumento de los precios de los coches nuevos, provocado por cambios en la regulación, también jugó un papel importante. Cuando el precio de un coche nuevo se acerca a un punto psicológicamente crítico, algunos compradores inevitablemente se pasan al mercado secundario.
El interés también se vio impulsado por el dinero adicional liberado tras la finalización de los depósitos a corto plazo, así como por una ligera reducción de los tipos de interés de los préstamos: muchos aprovecharon este momento para renovar su coche.