En 2026, los fabricantes de automóviles chinos han intensificado el desarrollo de HEV, apostando por la reducción de costos y la adaptación a los mercados globales. Empresas como Changan, Geely y Chery han presentado nuevos sistemas híbridos. Esto ocurre en un contexto de dominio de Toyota y un crecimiento activo de BYD en el segmento.
El sistema híbrido de Toyota (THS) se basa en un mecanismo planetario que conecta el motor y las ruedas. Esto proporciona eficiencia, pero limita la potencia del modo eléctrico.
Las marcas chinas utilizan otra arquitectura: sistemas secuenciales-paralelos con transmisiones de múltiples velocidades (DHT). En estas soluciones, el enfoque principal está en la tracción eléctrica, y el motor funciona en modo óptimo o como generador.
Por ejemplo, el sistema Blue Core HEV de Changan incluye dos motores eléctricos y varios modos de funcionamiento. La potencia de los motores eléctricos alcanza los 130–180 kW, y el consumo de combustible en la ciudad puede ser de 2–3 litros por cada 100 km.
El factor clave para el crecimiento de los HEV sigue siendo el costo. Estos sistemas utilizan baterías con una capacidad de 1–2 kWh, lo que es significativamente más barato en comparación con los híbridos enchufables y los vehículos eléctricos.
Geely está desarrollando el sistema i-HEV con un consumo de aproximadamente 3 l/100 km. Chery está probando variantes con baterías de hasta 5 kWh, acercándolas a los híbridos enchufables.