En China ha entrado en vigor el primer estándar nacional que define claramente qué baterías de tracción se consideran realmente de estado sólido. La ley, vigente a partir del 1 de julio de 2026, introduce criterios unificados para los fabricantes y prohíbe el uso de designaciones de marketing vagas como "semisólida" o "batería líquido-sólida" sin la confirmación de las características técnicas.

Según los nuevos requisitos, la batería debe pasar una prueba en una cámara de vacío a 120 °C durante seis horas. Para obtener el estatus oficial de batería de estado sólido, el contenido de electrolito líquido después de las pruebas no debe exceder el 5% de la masa del elemento.

El nuevo estándar dividió inmediatamente a los fabricantes según el grado de preparación de la tecnología. La empresa Doctex ya ha lanzado una línea de producción en serie en Tianjin, donde se fabrican baterías con una densidad de energía de 350 Wh/kg. Este indicador permite aumentar la autonomía de un automóvil en aproximadamente un 15-20% sin cambiar el tamaño del paquete de baterías.

Otros fabricantes se encuentran en diferentes etapas de preparación. Dongfeng está construyendo una planta con una capacidad de 0,2 GWh y espera comenzar a operar una flota de demostración de 100 vehículos en la segunda mitad de 2026. Changan y Geely planean completar la integración de nuevas baterías en vehículos de producción en serie para el tercer trimestre de 2026, mientras que CATL cree que la adopción masiva de baterías de estado sólido difícilmente comenzará antes de 2030 debido a las limitaciones tecnológicas persistentes.

Ahora, la principal ventaja competitiva no son las grandes declaraciones sobre las perspectivas de la tecnología, sino las capacidades de producción reales y la disposición para fabricar baterías certificadas en volúmenes industriales.

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