Las marcas de automóviles chinas, que recientemente ingresaron a los mercados de Europa y el Reino Unido, corren el riesgo de desaparecer debido a las actualizaciones demasiado frecuentes de la gama de modelos y la inestabilidad económica, según Martin Jahn, miembro del consejo de administración de Skoda responsable de ventas y marketing.
Según el alto directivo, la industria automotriz china se enfrenta a una consolidación inevitable. La situación actual, en la que hay alrededor de 150 marcas de vehículos eléctricos en China, no permite a la mayoría de las empresas recuperar sus inversiones. El frecuente cambio de modelos y la gran cantidad de marcas dificultan la formación de una demanda estable y socavan el modelo de negocio de los fabricantes.
Johannes Neft, miembro del consejo de administración de Skoda responsable del desarrollo técnico, señaló que la empresa sigue de cerca a sus competidores chinos, pero considera que un factor clave del éxito es una identidad clara de la gama de modelos. Según él, modelos de Skoda como el Kodiaq, el Superb y el Fabia son fácilmente reconocibles y comprensibles para los clientes.
A diferencia de ellos, varias marcas chinas nuevas carecen de una diferenciación clara entre los modelos, lo que dificulta la percepción de los productos en el mercado europeo y reduce las posibilidades de una presencia a largo plazo.