BYD ha publicado una de las estadísticas más impactantes del año en el campo de los sistemas de asistencia al conductor. La compañía afirma que su complejo God's Eye ha reducido el número de accidentes graves en seis veces en una flota de más de 3 millones de vehículos.

Según BYD, se trata de accidentes con daños graves y altos riesgos para los pasajeros. La compañía compara las estadísticas de vehículos con sistemas de asistencia al conductor activados y vehículos sin el uso del complejo de asistentes.

God's Eye es la plataforma propietaria de BYD para la conducción semiautónoma. Incluye LiDAR, cámaras, radares, sensores ultrasónicos y sistemas de computación Nvidia Drive. Dependiendo de la versión, el sistema soporta el mantenimiento de carril, cambios de carril automáticos, control de crucero adaptativo, navegación urbana y frenado automático.

La escala es particularmente importante. Hace solo unos años, los sistemas ADAS avanzados seguían siendo prerrogativa de los modelos premium caros. Ahora, BYD está implementando activamente God's Eye incluso en vehículos relativamente asequibles que cuestan menos de 15.000 dólares. De hecho, China está acelerando la "democratización" masiva de la conducción semiautónoma.

Sin embargo, tales afirmaciones inevitablemente plantean preguntas. Los fabricantes de automóviles publican cada vez más sus propias estadísticas de seguridad, pero aún no existen estándares internacionales unificados para evaluar la efectividad de los ADAS. Por ejemplo, Tesla, GM y Mercedes utilizan diferentes metodologías para contar los accidentes y las intervenciones del sistema.

No obstante, la tendencia es clara: los sistemas modernos de asistencia al conductor se están convirtiendo gradualmente en uno de los principales factores de seguridad del automóvil. Y ahora son las empresas chinas las que están implementando estas tecnologías más rápido y a mayor escala que muchas marcas tradicionales.

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