En una subasta de RM Sotheby’s en Francia, se vendió un Bugatti Veyron 16.4 Pur Sang único, uno de los cinco ejemplares producidos. El automóvil, con un kilometraje de solo 4740 millas, ha conservado su estado de fábrica 17 años después de su lanzamiento.
La principal característica de la versión Pur Sang es la completa ausencia de pintura. La carrocería está hecha de aluminio pulido y fibra de carbono: los brillantes laterales y el frontal se combinan con el techo y el capó de fibra de carbono.
Este diseño reduce el peso del coche en casi 100 kg, mejorando la dinámica. Bajo el capó hay un W16 de 8 litros con cuatro turbinas, que produce 986 CV. La aceleración a 100 km/h es de solo 2,5 segundos, y la velocidad máxima es de 407 km/h.
En la subasta, el precio final fue de 1,973 millones de euros.