Los automóviles diésel están desapareciendo rápidamente del mercado ruso. Las antiguas ventajas de economía y fiabilidad ya no compensan el alto coste de mantenimiento. Así lo ha declarado al portal naavtotrasse.ru un mecánico de uno de los talleres de automóviles.
Según él, hace diez o quince años, los motores diésel se consideraban la mejor opción para quienes conducían mucho y valoraban la resistencia. El bajo consumo de combustible, la tracción segura a plena carga y una vida útil de cientos de miles de kilómetros hacían que estos coches fueran casi ideales.
El alto precio se amortizaba rápidamente, y las heladas no afectaban al diésel: los propietarios rara vez se quejaban de problemas de arranque.
Hoy la situación ha cambiado. La cuota de diésel en los turismos en Rusia prácticamente ha desaparecido: las empresas automovilísticas nacionales tradicionalmente apostaban por la gasolina, y las marcas chinas que han ocupado el mercado ignoran por completo el diésel, prefiriendo la gasolina y la tracción eléctrica, añadió el mecánico.
Incluso los propietarios de diésel antiguos señalan: el ahorro ya no parece significativo. La ganancia real es del 15-17%, mientras que la diferencia de precio del combustible da sólo alrededor del 14%. Al mismo tiempo, el mantenimiento se ha vuelto notablemente más caro.
Inyectores, bombas de presión, aceites especiales, reactivo AdBlue, sustitución frecuente de filtros: los gastos crecen más rápido que el ahorro en diésel. Lo que antes se consideraba una adquisición ventajosa, hoy se ha convertido en un argumento en contra de los coches diésel, concluyó el especialista.