El rapero Makán intentó vender su BMW M5 negro con la etiqueta "personal, con historia" por un precio de 10,5 millones de rublos, aunque modelos similares en el mercado cuestan alrededor de 8,5 millones.
El coche resultó tener daños en el capó y el guardabarros, pero el artista decidió que no era motivo para bajar el precio. Sus agentes se encargaron de la venta: prometieron a los compradores una reunión personal con el artista y una foto para el recuerdo, pero no hubo revuelo.
No hubo quien quisiera pagar dos millones de más por el "coche fraternal". Tras la fallida subasta, Makán declaró que no iba a bajar el precio, ya que el coche es especial para él.
Actualmente, el M5 está expuesto en un showroom, pero no hay reservas para pruebas de conducción: los clientes potenciales se ven disuadidos por el elevado precio. Parece que el artista espera ganar algo de dinero antes de irse al ejército, ya que recientemente incluso ha subido los precios de sus actuaciones.