La compañía Porsche ha presentado un coche que existe en un único ejemplar. Se trata del Porsche 911 Formosa, una versión especial creada como regalo para Taiwán.
El diseño del coche se realizó para que recordara a la naturaleza de la costa oriental de la isla: sus altas montañas, las rocas envueltas en niebla y el mar.
La carrocería se pintó en un profundo color azul Ipanema Metallic. Parece reflejar las olas y el cielo sobre el mar. En el interior, el tema de la naturaleza continúa: allí se utilizó madera de paldao, un material que se puede encontrar a menudo en los bosques taiwaneses.
Los asientos se hicieron de cuero, de color marrón oscuro con inserciones negras, y las costuras verdes recuerdan a las hojas y la hierba.
Cada detalle del coche está hecho a mano, y en la carrocería se colocó un signo único de Formosa, creado solo para esta versión.
Todo el trabajo, desde el diseño hasta los últimos retoques, muestra cómo los ingenieros alemanes lograron combinar la técnica de Porsche con la estética suave y tranquila de Taiwán.