Actualmente, en los automóviles de producción rusa hay una gran proporción de componentes importados. Debido a la diferencia en los volúmenes de producción, los análogos nacionales serán mucho más caros, declaró el representante oficial del Kremlin, Dmitri Peskov.
Según sus palabras, la producción de una serie de componentes debe ser masiva para ser competitiva en el mercado.
En el mundo, los fabricantes de elevalunas o pastillas de freno se pueden contar con los dedos de una mano. Producen decenas de millones de repuestos al año. Las empresas rusas, orientadas al mercado interno, pueden fabricar varios cientos de miles de estas piezas, pero serán varias veces más caras.
Según datos de la Unión Rusa de Aseguradoras de Automóviles, en tres meses el costo de los repuestos en Rusia aumentó un 1,9%.