Según los requisitos del Reglamento de Circulación, los automóviles deben tener instalados guardabarros. Su ausencia se considera una infracción administrativa. Algunos concesionarios de automóviles, con el objetivo de aumentar el valor de los automóviles, recomiendan comprar accesorios adicionales, incluidos los guardabarros.
Sin embargo, los representantes de los órganos de asuntos internos consideran que la instalación de estos no es obligatoria al comprar un automóvil nuevo.
Muchos conductores eligen guardabarros universales "para cualquier automóvil", pero son estos los que más problemas suelen causar.
Una forma incorrecta, un plástico rígido o un ángulo de instalación incorrecto provocan que rocen las ruedas, empeoren la aerodinámica, aumenten el ruido y, lo más importante, el riesgo de una multa. Si el inspector considera que el accesorio no se corresponde con la construcción del automóvil, el conductor se enfrenta a una multa de 500 rublos.
Los guardabarros delanteros protegen la carrocería de las piedras y el barro que salen volando, los traseros protegen a los coches que van detrás. Pero en varios modelos modernos ya existen elementos estándar que cumplen la misma función. En tal caso, el propietario no necesita instalar piezas adicionales, y tampoco es necesario pagar por ellas.