Sobrecalentamiento de los neumáticos: la amenaza oculta que los conductores olvidan

¿Por qué los neumáticos sobrecalentados son peligrosos en cualquier época del año y cómo reconocer el problema a tiempo?

La mayoría de los propietarios de automóviles se esfuerzan por cuidar su coche de manera responsable: cambian el aceite del motor a tiempo, vigilan el estado del sistema de frenos, comprueban el nivel del líquido refrigerante. Al mismo tiempo, los neumáticos, una de las partes más subestimadas del automóvil, a menudo se quedan sin la atención adecuada.

Y, sin embargo, son los neumáticos los que mantienen en la carretera toda la masa del coche, trabajan en el agua y en el asfalto seco, absorben los golpes de los baches y las irregularidades y experimentan diariamente serias cargas térmicas. El sobrecalentamiento de los neumáticos no es solo un problema del automovilismo o de los viajes de muchos kilómetros, sino una realidad para cualquier conductor de un automóvil moderno.

Es importante entender que el riesgo de sobrecalentamiento existe no solo en verano. Incluso en invierno, con una presión incorrecta, sobrecarga o una forma de conducción agresiva, los neumáticos pueden calentarse hasta valores peligrosos. Por lo tanto, la frase del técnico de neumáticos "la goma se le ha derretido" se escucha con mucha más frecuencia de lo que parece.

¿Qué significa realmente el sobrecalentamiento de los neumáticos?

El sobrecalentamiento es un estado en el que la temperatura del neumático supera el rango de trabajo previsto por el fabricante. Para la mayoría de los neumáticos de turismos, la zona crítica se considera aproximadamente entre +70 y +90 °C. La principal fuente de calor es la fricción interna de las capas de goma, así como el contacto con la superficie de la carretera.

El sobrecalentamiento se puede reconocer por varios signos característicos:

  • los flancos se calientan al tacto (se debe comprobar con extrema precaución);
  • aparecen hinchazones, burbujas, deslaminación de la banda de rodadura o de la parte lateral;
  • la goma pierde elasticidad, se vuelve excesivamente blanda y "viscosa";
  • en casos graves, se percibe un olor fuerte a goma caliente.

Al mismo tiempo, los neumáticos de verano e invierno reaccionan a la temperatura de manera diferente. La goma de invierno comienza a "derretirse" ya a +40 °C, mientras que la de verano soporta un mayor calentamiento. Sin embargo, en ambos casos, las consecuencias del sobrecalentamiento pueden ser críticas.

¿Por qué los neumáticos se sobrecalientan con más frecuencia?

Existen varias situaciones típicas en las que el riesgo de sobrecalentamiento es especialmente alto:

  • viajes largos por carretera en clima caluroso, cuando el asfalto se calienta hasta +50 °C o más;
  • presión incorrecta: con baja presión, el neumático se "aplana", aumenta la superficie de contacto y la fricción, con alta presión empeora la disipación del calor;
  • fuerte desgaste o daños, especialmente flancos debilitados y banda de rodadura casi borrada;
  • conducción agresiva con aceleraciones bruscas, frenadas y giros rápidos;
  • sobrecarga del automóvil, lo que aumenta la carga en cada neumático;
  • uso de neumáticos fuera de temporada: neumáticos de invierno en verano o viceversa;
  • neumáticos viejos o falsificados, cuya composición de goma no tolera bien el calentamiento.

Cuándo el sobrecalentamiento es realmente peligroso: mitos y realidad

Mito uno: "La rotura de un neumático solo es posible en una pista de carreras". En la práctica, incluso en un cruce urbano normal en verano, con baja presión y alta velocidad, se puede producir la destrucción del flanco casi instantáneamente.

Mito dos: "Los neumáticos nuevos no se sobrecalientan". La realidad es que los neumáticos nuevos, pero muy poco inflados, se sobrecalientan igual de bien que los desgastados, precisamente debido al aumento de la superficie de contacto con la carretera.

Los escenarios más peligrosos:

— calor extremo en la carretera: la alta velocidad más la baja presión pueden provocar una rotura; — atascos en la ciudad con sobrecarga: incluso a baja velocidad, la goma se sobrecalienta, especialmente en taxis y vehículos comerciales cargados.

Casos reales en la carretera

Un ejemplo ilustrativo de la práctica: el propietario de un todoterreno se fue al mar en verano. Por comodidad, redujo un poco la presión en los neumáticos, acomodó a más pasajeros y cargó completamente el maletero. Al salir de la ciudad, ya se notaba una pequeña grieta en el flanco.

Después de cien kilómetros, se escuchó un golpe, el coche se desvió bruscamente y solo la suerte permitió evitar un accidente. El análisis mostró que la causa fue el sobrecalentamiento, provocado por una combinación de calor, sobrecarga y baja presión.

En las ciudades, situaciones similares son comunes en minibuses y furgonetas: el neumático se "derrite", aparecen hernias y luego se produce una destrucción repentina: los fragmentos de la banda de rodadura se desprenden literalmente de la rueda.

¿Qué tan peligroso es el sobrecalentamiento de los neumáticos?

Las consecuencias del sobrecalentamiento pueden ser las siguientes:

  • destrucción de la estructura interna: rotura de la carcasa, desprendimiento de la banda de rodadura, grietas y hernias;
  • pérdida repentina de control, especialmente a alta velocidad;
  • rotura instantánea del neumático, que puede provocar un accidente grave;
  • desgaste acelerado: la goma deformada se adhiere peor a la carretera, especialmente en superficies mojadas.

Cómo reducir el riesgo de sobrecalentamiento

Para minimizar el peligro, vale la pena seguir reglas simples:

  • compruebe la presión al menos una vez cada 1 o 2 semanas y обовзательно antes de viajes largos;
  • controle el desgaste: menos de 2 mm de banda de rodadura en verano y 4 mm en invierno ya es peligroso;
  • no exceda la carga permitida por eje, indicada en la documentación y en el pilar de la puerta;
  • use goma estrictamente según la temporada;
  • después de un sobrecalentamiento grave, es mejor reemplazar el neumático, incluso si no hay daños externos;
  • elija fabricantes probados y no use neumáticos de más de 7 a 8 años.

El breve recordatorio es simple: no sobrecargue el automóvil, controle la presión, use los neumáticos adecuados y, ante los primeros signos de sobrecalentamiento, deténgase y deje que las ruedas se enfríen. Las hinchazones, las hernias y el olor a goma quemada no se pueden ignorar.

El sobrecalentamiento de los neumáticos no es solo una cuestión de economía o comodidad, sino sobre todo una cuestión de seguridad, la suya y la de los demás. Es mejor detenerse a tiempo que esperar el "golpe". En las condiciones del calor y las carreteras rusas, es más sensato prevenir que luego buscar urgentemente neumáticos nuevos a un precio inflado.

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