Mazda decidió no destruir lo que funciona, sino llevar su crossover más popular al máximo de sus posibilidades. Ante nosotros la nueva generación del Mazda CX-5: un automóvil que conserva las cualidades apreciadas, pero que ha recibido tecnologías actuales y una filosofía renovada. Propia tracción híbrida, nuevo interior, mayores dimensiones y un generoso equipamiento: argumentos de peso para ver el modelo con nuevos ojos.
Analicemos por qué los japoneses apostaron por una evolución cuidadosa en lugar de una revolución sonora.
Diseño: reconocimiento sin aburrimiento
Mazda se mantiene fiel al estilo Kodo: las mismas formas suaves, dinámica acentuada y ni una pizca de extravagancia innecesaria. El aspecto se ha vuelto más estricto y monumental: la carrocería ha aumentado de tamaño, lo que se nota de inmediato visualmente.
Parámetros actualizados: distancia entre ejes: 2815 mm (+115 mm), longitud: 4690 mm (+140 mm), anchura: 1860 mm (+20 mm), altura: 1695 mm (ligero aumento).
Este aumento no es solo por cumplir: ha mejorado la postura, se ha añadido espacio en la segunda fila, el maletero se ha vuelto más espacioso y cómodo en su forma.
En la parte delantera, la atención se centra en la parrilla Wing de la marca con contornos más nítidos y la óptica multicapa, que le da al automóvil un aspecto premium. En la parte trasera, nuevos faros estrechos y la gran inscripción MAZDA. Toda la imagen dice: confianza sin ostentación innecesaria.
Interior: digitalización sin concesiones
Es precisamente en el interior donde se ha producido el salto más notable. Ahora el CX-5 está literalmente construido en torno a las tecnologías. El centro de control es una enorme pantalla táctil de 15,6 pulgadas, la más grande de la marca. En ella funciona el ecosistema Google Built-In, lo que significa: asistente, navegación, servicios: todo familiar y cómodo. Incluso el clima se puede controlar por voz.
Mazda ha dado un paso importante: han desaparecido los diales tradicionales y el controlador multimedia. El control se ha trasladado al plano táctil y a los botones del volante con respuesta táctil.
A esto se añade:
- techo panorámico
- iluminación LED de 7 modos
- calidad de materiales mejorada
- mayor aislamiento acústico
El habitáculo no solo se ha vuelto moderno, sino que se siente de una clase superior.
Técnica: propio híbrido Skyactiv-Z
La principal novedad es la nueva unidad de potencia híbrida Mazda Skyactiv-Z. A diferencia del CX-50 Hybrid, donde se utiliza la arquitectura de Toyota, aquí es un desarrollo totalmente de Mazda. La combinación de un motor atmosférico de 2,5 litros y un motor eléctrico debería proporcionar una aceleración suave y una alta eficiencia.
Las características detalladas aún se mantienen en secreto, pero los acentos son obvios:
- menor consumo
- dinámica más natural
- prioridad al confort y la manejabilidad
El motor básico sigue siendo familiar: 2.5 de 187 CV, probado con el tiempo. Y otro punto importante: ahora solo tracción total i-ACTIV, la tracción delantera ha pasado a la historia: rumbo a la calidad premium.
La caja de cambios también es tradicional: automática de 6 velocidades. Mazda está segura de que una construcción fiable es más valiosa que las marchas adicionales.
Seguridad: escudo electrónico de nueva generación
El CX-5 está equipado con asistentes de conducción actualizados. El conjunto confirmado incluye:
- control de crucero adaptativo
- sistemas mejorados de mantenimiento de carril y frenado automático
- luz de carretera inteligente
Las cámaras de visión periférica y los sensores se han vuelto más modernos: esto se nota especialmente al detectar peatones y ciclistas por la noche.
Rusia: esperanza de regreso oficial
Las ventas europeas comenzarán antes de finales de 2025. En Rusia, el modelo aún llega a través de importaciones paralelas, pero la situación puede cambiar. En 2025, Mazda ya ha reanudado los envíos con garantía, por ahora solo versiones pre-restyling de China. Esto podría ser una preparación para un regreso completo de la marca en 2026, incluyendo el nuevo CX-5.
El nuevo Mazda CX-5 es un automóvil en el que cada cambio se realiza conscientemente, no es una carrera por el bombo publicitario, es un paso adelante seguro y ponderado, al estilo de Mazda.