¿Cómo luce hoy en día un camión típico en las carreteras estadounidenses? Un capó alargado e imponente, una cabina masiva con un espacio habitable completo, tubos verticales brillantes y una parte delantera reconocible. Casi todos los camiones modernos estadounidenses son con cabina. Las cabinas ubicadas directamente sobre el motor, como en los modelos europeos, se han vuelto raras en los Estados Unidos.
Mientras tanto, entre las décadas de 1960 y 1980, tales máquinas eran una parte habitual del paisaje vial. Freightliner, Kenworth, Peterbilt, Mack: todos los grandes fabricantes lanzaron líneas completas de modelos sin cabina. Sin embargo, después de algunas décadas, los transportistas estadounidenses casi los abandonaron por completo. Esto no sucedió por amor a las "grandes formas", sino por una combinación de varias razones muy prácticas.
Las distancias gigantescas dictan sus propios requisitos: en la cabina hay que vivir
La principal diferencia entre Estados Unidos y Europa son las dimensiones del país y la forma de trabajar de los camioneros de larga distancia. Un conductor puede recorrer hasta 3 o 4 mil kilómetros por semana laboral, pasar por varios estados seguidos y pasar la noche en la cabina la mayor parte del mes.
En tales condiciones, el camión se convierte de hecho en un hogar: se necesita una litera completa, espacio para guardar cosas, una mini-cocina, espacio para el descanso e incluso una zona de trabajo.
Sin embargo, el diseño de un camión sin cabina lo impide: el motor está ubicado directamente debajo de la cabina y una parte importante del volumen se destina a la unidad de potencia. Los modelos con cabina, por el contrario, permiten colocar un dormitorio espacioso: la cabina es más larga, más ancha y más cómoda. Precisamente la cuestión de la comodidad se convirtió en una de las decisivas.
Las carreteras estadounidenses dan libertad de dimensiones
En Europa, la popularidad de los camiones sin cabina se explica por las normas estrictas: allí se reglamenta estrictamente la longitud del tren de carretera, el ancho, el radio de giro y la construcción densa exige la máxima maniobrabilidad.
En Estados Unidos la situación es diferente. Las amplias autopistas, los estacionamientos espaciosos, la ausencia de una edificación urbana densa en la mayoría de las rutas eliminan la cuestión del ahorro de longitud. La legislación estadounidense solo limita la longitud del remolque, pero no de todo el tren de carretera.
En otras palabras, el camión puede ser largo, y esto no infringirá las normas. Por lo tanto, la necesidad de cabinas compactas sin cabina desapareció por sí sola.
La ventaja en seguridad resultó ser decisiva
En los camiones sin cabina, el conductor se encuentra literalmente sobre el eje delantero, lo que en caso de una colisión frontal aumenta el riesgo de consecuencias graves.
En los camiones con cabina, la parte delantera larga actúa como una gran zona de deformación que absorbe el impacto. Los datos de las compañías de seguros de EE. UU. de los años 1970-1990 mostraron que los camiones con cabina son más seguros para el conductor, ya que en caso de accidente la probabilidad de muerte es menor, además, la reparación es más barata.
Como resultado, tanto los transportistas como las compañías de seguros optaron cada vez más por los camiones con cabina.
Las dificultades de mantenimiento de los modelos sin cabina se convirtieron en una seria desventaja
En el esquema "Cab Over Engine", el motor está oculto debajo de la cabina. Para llegar al motor, toda la cabina debe inclinarse hacia adelante. Antes de esto, hay que liberar el interior: las cosas se caían, el contenido de las guanteras se derramaba, los dispositivos podían dañarse.
El proceso era incómodo, laborioso y requería esfuerzo y tiempo.
Con los camiones con cabina todo es más sencillo: abres el capó grande y el acceso al motor es libre. Para las empresas donde el tiempo de mantenimiento afecta directamente los ingresos, esto se convirtió en otro argumento a favor del diseño con cabina.
La ventaja aerodinámica de los modelos sin cabina desapareció
Antes se creía que la ausencia de capó hacía que el camión fuera más aerodinámico. Pero a partir de la década de 1990, los fabricantes estadounidenses utilizan ampliamente soluciones aerodinámicas: líneas suaves, spoilers, carenados, capós de forma cónica.
Como resultado, los modelos modernos con cabina consumen menos combustible que los antiguos sin cabina, y el capó largo mejora la refrigeración del motor.
Los camiones sin cabina perdieron una de sus principales ventajas.
La cultura del transporte de larga distancia en Estados Unidos también influyó
Para los conductores estadounidenses, un camión no es solo una herramienta de trabajo, sino parte de un estilo de vida. El estilo de los camiones con cabina se ha convertido en un símbolo de la profesión: un morro cromado largo, tubos de escape altos, un ajuste sólido.
Precisamente tales máquinas se han mostrado durante décadas en películas, anuncios y videoclips. Como resultado, se formó una cultura en la que el camión con cabina se convirtió en el estándar.
¿Por qué los camiones sin cabina aún se conservan?
No han desaparecido por completo: Cab Over todavía se utiliza donde la compacidad y la maniobrabilidad son importantes: en puertos, instalaciones industriales, servicios públicos, bomberos y servicios municipales y en el transporte urbano.
Pero en el transporte de larga distancia, el principal sector que da forma al mercado estadounidense, hace tiempo que no tienen cabida.
El abandono de los camiones sin cabina es el resultado de una combinación de factores
Los fabricantes y transportistas estadounidenses han cambiado a los camiones con cabina por varias razones:
- necesidad de un gran espacio habitable para el conductor
- ausencia de restricciones en la longitud del tren de carretera
- mayor nivel de seguridad
- facilidad de mantenimiento
- ventajas de los modelos modernos con cabina en cuanto a eficiencia de combustible
- componente cultural de la profesión de camionero de larga distancia
No es una moda, sino una elección pragmática, formada por las peculiaridades del país, las carreteras y las condiciones de trabajo.